• Grupo Human

BUENAS PRÁCTICAS DE HOME OFFICE

Antes de implementar este esquema de trabajo, los directivos necesitan considerar de qué manera un programa de home office puede afectar las operaciones de la organización


Los esquemas de trabajo a distancia ayudan a mejorar la productividad de la organización y contribuyen a reforzar el sentido de pertenencia del personal, debido a que contar con horarios flexibles que les permitan atender sus actividades personales sin descuidar sus responsabilidades laborales se convierte en un incentivo que aumenta su compromiso hacia la compañía.


Al promover el home office en la organización, es posible impulsar el crecimiento de los colaboradores al proporcionarles mayor autonomía en el desempeño de sus actividades y ser los responsables de gestionar su tiempo en función de los objetivos propuestos, además de poner en práctica su capacidad de respuesta ante determinada situación.


Antes de implementar este esquema de trabajo, los directivos necesitan considerar de qué manera un programa de home office puede afectar las operaciones de la organización, por lo tanto, los líderes deben tomar en cuenta si la ausencia de algunos colaboradores puede impactar el rendimiento del equipo.


Para promover el trabajo a distancia los directivos necesitan tomar en cuenta ciertos factores que influyen tanto en la productividad de los colaboradores como en su bienestar, entre los elementos a considerar se encuentran:



  1. Definir objetivos: El primer paso es establecer los propósitos que se desean alcanzar con el programa de home office, para ello, es importante promover la orientación a resultados. Asimismo, contar con indicadores de desempeño permitirá medir el rendimiento de los colaboradores y evaluar la efectividad del programa.

  2. Proporcionar las condiciones de trabajo adecuadas: Para implementar el trabajo a distancia de manera exitosa, la empresa debe brindarle a sus colaboradores las herramientas necesarias para desempeñar sus actividades como equipo de cómputo, insumos de papelería y contar con conexión a Internet.

  3. Establecer políticas de trabajo. El home office demanda una serie de políticas que aseguren la correcta ejecución del programa y definan la dinámica laboral fuera de la oficina. Se necesita contar con canales de comunicación que garanticen el flujo de información, dar seguimiento a las líneas de autoridad, respetar los horarios de entrada y salida así como establecer fechas de entrega para facilita el control de los proyectos.


Asimismo, es importante que el programa de home office cumpla con las disposiciones legales en materia laboral. Las empresas deben otorgarle a los colaboradores que se desempeñan de manera remota igualdad de trato, remuneración, prestaciones, seguridad social, capacitación y oportunidades de crecimiento del mismo modo que a los empleados que se encuentran en la oficina.


Al promover el home office es posible incentivar la generación de empleo y el autoempleo al eliminar la barrera de la distancia gracias a la incorporación de las tecnologías de la información en la dinámica laboral.

0 vistas